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Carlomagno, miniatura del siglo XV.
British Library |
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El Profesor Plinio Corrêa de Oliveira tejió los siguientes comentarios sobre el gran emperador.
Nosotros leemos lo siguiente sobre Carlomagno, en la gran “Historia Universal” de Juan Bautista von Weiss, historiador alemán católico condecorado por el Papa Beato Pio IX con la orden de San Gregorio.
“En el 772, con 30 años, Carlos tomó el gobierno del reino de los francos. Con razón Carlos se llamó Magno. Mereció ese nombre como general y conquistador, como ordenador y legislador de su inmenso imperio y como incentivador de toda la vida espiritual de Occidente.
Por su gobierno, las ideas cristianas alcanzaron victorias sobre los bárbaros. Su vida fue una constante lucha contra la grosería y la barbarie, que amenazaban a la Religión Católica y a la nueva cultura que nacía.
Nada menos que 53 expediciones militares fueran emprendidas por él, a saber: dieciocho contra los sajones, una contra Aquitania, cinco contra los lombardos, siete contra los árabes, de España, una contra los turíngeos, cuatro contra los ávaros, dos contra los bretones, una contra los bávaros, cuatro contra los eslavos, cinco contra los sarracenos de Italia, tres contra los dinamarqueses y dos contra los griegos.
En la Navidad del año 800, el Papa San León lo elevó a la dignidad de Emperador, fundando así la más noble institución temporal de la Cristiandad, el Sacro Imperio Romano Germánico.
El 29 de febrero de 814, Carlos falleció, después de haber recibido la Sagrada Comunión. Fue enterrado, según la leyenda, en un nicho de la Catedral de Aix-la-Chapelle, en posición erecta, sentado en un trono, ceñido de espada y con el libro de los Evangelios en las manos.