He aquí, por ejemplo, cómo él interpreta la primera parte do Divino Sacrificio.
“El canto grave y triste del Introito abre la ceremonia: expresa la espera de los Patriarcas y los Profetas. El coro de los clérigos representa el coro de los Santos de la Antigua Ley, que suspiran antes de la venida del Mesías, que ellos, entretanto, no verán”.
“El obispo entra, entonces, y aparece como la figura viva de Jesucristo. Su llegada simboliza el aparecimiento del Salvador, esperado de las naciones”.












